LO QUE PIENSO Y SIENTO

Pídeles con alegría que te enseñen lo que hacen cada día. Visita nuestros “Centros Finlandia” y descubre que para ver enseñanza con calidad y equidad no hay que pasar tanto frío ni comer carne de reno. Ven a nuestos centros y así descubrirás de lo que son capaces los docentes en nuestro país, incluso a pesar de los recortes y a pesar de los desprecios.
http://blog.fernandotrujillo.es/jordi-no-vayas-a-finlandia/


EL PAN TOSTADO...

Después de un largo y duro día en el trabajo, mi mamá puso un plato de salchichas y pan tostado muy quemado frente a mi papá.
Recuerdo estar esperando ver si alguien lo notaba.
Sin embargo, aunque mi padre lo notó, alcanzó un pan tostado, sonrió a mi madre y me preguntó cómo me había ido en la escuela.
No recuerdo lo que le contesté, pero sí recuerdo verlo untándole mantequilla y mermelada al pan tostado y comérselo todo.
Cuando me levanté de la mesa esa noche, recuerdo haber oído a mi madre pedir disculpas a mi padre por los panes tostados muy quemados.
Nunca voy a olvidar lo que le dijo: ”Cariño no te preocupes, a veces me gustan los panes tostados bien quemados.”
Más tarde esa noche, fui a dar el beso de las buenas noches a mi padre y le pregunté si a él le gustaban los panes tostados bien quemados.
Él me abrazó y me dijo estas reflexiones:”tu mamá tuvo un día muy duro en el trabajo, está muy cansada y además – un pan tostado un poco quemado no le hace daño a nadie”.
La vida está llena de cosas imperfectas y gente imperfecta.
Aprender a aceptar los defectos y decidir celebrar cada una de las diferencias de los demás, es una de las cosas más importantes para crear una relación sana y duradera.
Un pan tostado quemado no debe romper un corazón.
La comprensión y la tolerancia es la base de cualquier buena relación.
Sé más amable de lo que tú creas necesario, porque todas las personas, en éste momento, están librando algún tipo de batalla.
Todos tenemos problemas y todos estamos aprendiendo a vivir y lo más probable es que no nos alcance la vida para aprender lo necesario.
El camino a la felicidad no es recto.
Existen curvas llamadas EQUIVOCACIONES, existen semáforos llamados AMIGOS, luces de precaución llamadas
FAMILIA, y todo se logra si tienes una llanta de repuesto llamada DECISIÓN, un potente motor llamado AMOR, un buen seguro llamado FE, y abundante combustible llamado PACIENCIA.


Enséñame CÓMO aprender y no qué aprender, a pensar y no tan solo qué debo pensar. Así desarrollaré mi inteligencia, y no solamente mi memoria.
No me regañes delante de mis compañer@s. Me haces sentir humillad@ y temeros@ de ser rechazad@ por ell@s; aceptaré mejor tus correcciones si me lo haces calmadamente y en privado.

Señálame mis cualidades y reconóceme mis habilidades. La confianza que así desarrollo en mis capacidades me anima a esforzarme y me hace sentir valios@ y adecuad@.
No me insultes con palabras ni con gestos despectivos. Me haces sentir despreciad@ y sin ánimo para corregir mis faltas o mis debilidades...

Ten en cuenta mi esfuerzo y mi progreso... no solo el resultado final. A veces, con poco esfuerzo logro mucho, pero es más meritorio cuando pongo todo mi empeño, así logre poco.... aunque eso no tiene por qué implicar que me bajes la nota de un examen.
No me examines procurando reprobarme, ni te ufanes de haberlo logrado. Mis notas deben reflejar mi desempeño y no lo harán si las utilizas para desquitarte.
Anota lo que hago bien y no solo lo que está mal. Cuando subrayas mis éxitos y no mis fracasos, me siento motivad@ a seguir mejorando.

Cuando me corrijas o me disciplines, hazlo sin maltratarme física o emocionalmente. Si atacas mi persona o mi personalidad deterioras mi autoestima y no mejoras mi disciplina.
Confía en mí y desmuéstrame tu confianza. Cuando me repites la misma cosa una y otra vez, me doy cuenta de tu desconfianza y esto me precipita a fracasar.
Trátame con cariño, cortesía y respeto. En esta forma te admiraré y por lo tanto desarrollaré un profundo respeto por ti.
No me amenaces, pero si lo haces, cúmplelo. Si no cumples lo prometido, aprenderé que haga lo que haga siempre puedo salir eximido.
No me ruegues ni me implores que me porte bien. te obedeceré cuando lo exijas con firmeza y sin hostilidad.

Procura hacer clases amenas e interesantes, en las que yo pueda participar. Me aburro cuando todo es rutina, solo tú hablas y nada yo puedo aportar...
Cuando te haga preguntas, no me digas "eso ya lo expliqué". A veces, tus explicaciones no son claras o suficientes para mí; si pregunto es porque quiero atender y aprender.
No tengas preferencias. Cuando alabas a un@s e ignoras a otr@s, deterioras nuestras relaciones y haces de mis compañer@s mis enemig@s.
Cuando me criticas para corregirme, me defiendo y no acepto mis defectos. Y solo si acepto mis fallas, podré tratar de corregirlas. Ten en cuenta que aprendo más de quien aprecio, que de quien me desprecia.

No aceptes mis excusas ni mis ruegos por el incumplimiento de mis tareas, Cuando debo asumir las consecuencias de mis faltas, aprendo a responsabilizarme por mis deberes,
Escucha lo que te digo con atención e interés. Si me ignoras o me callas cuando trato de expresarme, entiendo que mis ideas son tontas y que, por tanto, mi inteligencia es corta.
No me compares con mis compañer@s, ni con mis herman@s en años anteriores. Recuerda que no soy ni puedo ser igual a nadie y que, aunque no tengo las mismas, también poseo grandes cualidades.

Trata de conocerme y de apreciarme como persona. Conociendo mis habilidades particulares podrás ofrecerme oportunidades para triunfar.
Al sentirme capaz e importante para ti, crecerá el concepto que yo forme sobre mí. Ayúdame a desarrollar mis cualidades (no a cambiarlas), y no simplemente mis capacidades.

Ten en cuenta que... antes que un@ buen@ estudiante, debo ser un buen ser humano.

Atentamente,

un@ alumn@ :-)









Carta encontrada en facebook, sólo la he adaptado a mi realidad. Gracias a la autora lo desconozco.
DERECHOS Y NO PRIVILEGIOS
Soy funcionaria, me dedico a la docencia y trabajo en un colegio de educación infantil y primaria, en este país. Y no, yo no tengo privilegios.
El sueldo que cobro es un derecho que me gano honradamente con mi trabajo. Está regulado por un convenio en el que participan y firman todas las partes interesadas. Es transparente, cualquier ciudadano puede saber lo que cobro. Hacienda conoce perfectamente mis ingresos, en mi declaración no cabe el fraude ni la picaresca. Mis ahorros, pocos, están en entidades bancarias completamente controladas por el estado, y no en paraísos fiscales. Me levanto todas las mañanas a las seis y media para ir a trabajar. Cuando regreso estoy cansada, porque, aunque no lo parezca, este oficio es agotador. Diariamente doy cuenta de mi trabajo primero a mis alumnos y por supuesto a sus padres, luego a mi director y si es preciso al inspector de mi zona, porque yo sí tengo jefes. Obtuve mi puesto de trabajo aprobando una oposición, que por si alguien no lo sabe, es una prueba muy dura, y no hubo “enchufismos” de ninguna clase. Si tengo que ir a trabajar en coche, el vehículo es propio y pago la gasolina, yo no tengo coche oficial ni chófer. Si he de quedarme a comer, me pago la comida, yo no cobro dietas. El café y el almuerzo corren por mi cuenta, y hasta los bolígrafos rojos que gasto para corregir los ejercicios de mis alumnos, los compro con mi dinero. Los libros de texto y de lectura que necesito para trabajar, de momento, nos los ceden, gratuitamente las editoriales, tampoco les cuestan un euro a la Administración.
No, yo no tengo privilegios. Alguien podría pensar que disfruto de un mes de vacaciones más que el resto de mortales. Pero durante el curso escolar trabajo prácticamente todos los domingos, y cuando no trabajo en domingo es porque lo he hecho en sábado. Si cuentan todos estos días, verán que suman más de 31, que son los que tiene el mes de Julio. Cuando llevo a mis alumnos de excursión o de viaje, les dedico las 24 horas, dejando a mis hijos y a mi familia.
No, yo no tengo privilegios. Y sin embargo me siento privilegiada. Sí, me siento privilegiada porque considero que mi trabajo es muy importante y valioso y realizo un servicio social. Me siento privilegiada cuando veo crecer y madurar a mis alumnos, los veo superar sus dificultades y aprender, y yo estoy ahí ayudándoles, aunque solo sea un poquito. Me siento privilegiada cuando mis alumnos me saludan por la calle, casi siempre con una sonrisa y cuando hablo con sus padres con la cordialidad propia de quienes comparten objetivos. Me siento privilegiada cuando encuentro a antiguos alumnos y me hablan de sus vidas, de sus éxitos y sus proyectos. Y sobre todo me siento privilegiada porque trabajo rodeada de extraordinarios profesionales que se dejan la piel día a día para llevar a buen puerto esta nave que la Administración se empeña en hacer zozobrar.
Sí, estos son mis privilegios, pero puedo asegurarles que no le cuestan ni un euro al contribuyente.

Con todo, no crean que quiero ponerme medallas, nada más lejos. En el fondo me siento como el siervo inútil del Evangelio, al fin y al cabo solo cumplo con mis obligaciones. Pero es importante no confundir derechos con privilegios. Los recortes en Sanidad y Educación, son recortes en derechos y no en privilegios. Que no os confundan. No veáis enemigos donde hay amigos, ni verdugos donde hay víctimas como vosotros. Confundir es un arma de poder para camuflar al verdadero culpable.
Con todo lo que está cayendo sobre los docentes, lo que más me duele no es la pérdida de poder adquisitivo, sino el menoscabo moral al que se nos está sometiendo. Solo pido a la sociedad, respeto. A los políticos, honestidad, porque muchos han olvidado el significado de esa palabra, si es que lo conocieron alguna vez. También les pido valentía, porque pisotear al débil es de cobardes. Los culpables de esta crisis son mucho más poderosos que nosotros y sí tienen privilegios, que lo paguen ellos. Por la dignidad del docente, que es lo que no nos pueden quitar.
 de Alicia Margarita Ramirez Gaytan


LOS AMIGOS DE INTERNET...
Seres que no se ven, pero que dan AMOR,
que nos brindan compañia, que nos prestan atención,
que nos hablan desde adentro de su mismo corazón...


Los amigos de internet, los que tapan los agujeros de
la soledad o el desamor, los que nos dan su cariño a traves de un monitor, los que se brindan sinceros, sin
esperar ningun favor, los que ayudan a distancia y lo hacen con AMOR, los que nunca esperan nada, solo
que les permitas entrar en tu buzon!!!...
Los amigos de internet...
¡¡¡QUE COSA MARAVILLOSA!!!...
Desde que los encontré, mi vida es otra cosa, nadie
lo puede entender, aquel que lo ha vivido, puede reconocer que a través de esta pantalla, se puede llegar a querer, desde adentro y con el alma, sin necesidad de ver...
Los amigos de internet...
Son amigos que descubren, nuestra propia desnudez, la desnudez del alma sin necesidad de ver...
Algunosson calladitos y tranquilos que observan desde su sitio, a veces se hacen notar y nos escriben con cariño!!!...
A veces hay quien pelea, pero solo por jugar!!!
Algunos son muy sinceros, otros prefieren callar, cuando llego con mis cartas y me exedo por de más!!!
Los amigos de internet...
Son seres maravillosos, que con todo desinteres dan su cariño y apoyo!!!
Muchas veces suelen ser mas leales, que lo que podemos tocar, son amigos entrañables, que te saben valorar!!!
A mis amigos de internet...A todooosssss....
Les doy las GRACIAS¡¡¡...Por saberme soportar, GRACIAS, por alegrarme un dia más por estar ahora en mi VIDA y en mi CORAZÓN¡¡¡...(lo siento, perdon, gracias, te amo)...





Entre las principales características que asocian a un buen docente, se destacan en el siguiente orden de importancia:
• Su capacidad para expresarse con claridad y lograr así que los estudiantes comprendan y asimilen lo abordado.
• Su interés en enseñar y la capacidad de motivar y aprender de sus alumnos.
• Ser amigo de los alumnos.
• Control sobre la clase.
• Dominio y actualización del contenido que enseña.
• Respeto hacia los estudiantes.


Lo cuenta un profe de Primaria en su blog. Yo también ando buscando un bote.

"Silencio en clase. Los niños están haciendo actividades. Mientras el profesor está dando vueltas y mirando el trabajo de cada uno. Se da cuenta de que uno de los chicos no coge bien el lápiz, está demasiado gastado y no es fácil agarrarlo.
- Álvaro, ve a la mesa del profesor y coge otro lápiz, que ese está muy chico ya y te va a costar más hacer bien la letra.
- No profe, tengo que gastarlo del todo.
- ¿Para qué? Si ese ya está muy usado.
- Es que mi mamá quiere que le regale los lápices gastados.
- ¿Para qué quiere tu mamá los lápices gastados?
- Los mete todos en un bote.
- ¿En un bote? ¿para qué?
- Porque dice que si gasto los lápices significa que he trabajo mucho y que además los cuido porque no los pierdo.

Además de enseñarle a trabajar bien, la mamá de Álvaro le ha enseñado a terminar bien lo que empieza y a ser cuidadoso. Con pequeños gestos podemos enseñar grandes cosas. Yo ya he buscado un bote para guardar también los lápices gastados."


Ayer al crear las páginas dudé en como titular una de ellas, me refiero a la que llamé "capacidades especiales". Hoy al abrir el blog, no terminaba de gustarme y he decidido que si bien para mi son unas personas con unas maravillosas capacidades especiales, el término más utilizado y con el que se denominan es el de altas capacidades.
Gracias a todos/as ellos por dejarme formar parte de vuestra infancia.











Decálogo del / la buen@ docente. 
Con independencia del ámbito en que realice su actividad y de la edad del alumnado encomendados.


1) Amarás el conocimiento aplicado a la vida sobre el resto de los objetivos pedagógicos de tu tarea.

2) No tomarás a ningun@ de tus alumn@s en vano.

3) Con frecuencia realizarás novedosas propuestas didácticas.

4) Honrarás a l@s buen@s docentes que te precedieron.

5) No matarás la curiosidad de ningun@ de tus alumn@s.

6) No cometerás actos aburridos, repetitivos e inútiles.

7) No te apropiarás de las brillantes ideas ajenas.

8) Cuidarás la veracidad de todo el conocimiento que trasmitas. No enseñarás falsedades.

9) No perderás la ilusión en el trabajo ante las críticas adversas.

10) No infravalorarás las buenas prácticas docentes por ajenas que éstas te sean.




Estos diez mandamientos se encierran en dos:
- AMARÁS LA DOCENCIA SOBRE TODAS LAS PROFESIONES.




- VALORARÁS, ESTIMULARÁS Y CUIDARÁS LA SALUD MENTAL DE TUS ALUMN@S COMO LA TUYA PROPIA.



LA ESCUELA: "Debe ser el lugar donde los chicos aprendan a manejar y usar bien las nuevas tecnologías, donde se transmita un método de trabajo e investigación científica, se fomente el conocimiento crítico y se aprenda a cooperar y trabajar en equipo" FRANCESCO TONUCCI
http://www.lanacion.com.ar/1085047-la-mision-principal-de-la-escuela-ya-no-es-ensenar-cosas


‎"La mente de un joven no debe atiborrarse de datos, nombres y fórmulas: cosas todas que puede encontrar en los libros, sin necesidad de seguir ningún curso universitario. Los años de estudio deben emplearse únicamente para enseñar a pensar al joven, para darle un entrenamiento que ningún manual puede sustituir. Es un verdadero milagro que la pedagogía moderna no haya llegado a ahogar completamente la santa curiosidad de la búsqueda. Creo que se podría, incluso, hacer desaparecer la voracidad de una fiera salvaje sana, a base de obligarla, bajo la amenaza del látigo, a comer constantemente aunque no tuviera hambre y, sobre todo, eligiendo de forma apropiada el alimento que le forzaría a tragar"

Albert Einstein






















Sin leer ni escribir hasta los seis años


Lo más importante es fomentar el querer aprender

Para empezar, parece que quienes hacen las normativas, introducen cada más contenido (más lectoescritura, más inglés, más tecnología). Y para continuar, la sociedad en general, y los padres en particular. Hay mucha fijación con el aprendizaje de la lectoescritura.

Los expertos se quejan sistemáticamente de esa presión social para mejorar el nivel educativo adelantando contenidos.

Los expertos aseguran que cuatro y cinco años es muy temprano para empezar a recibir una educación formal, estructurada en materias, y reclaman una enseñanza que les ayude a construir sus destrezas sociales, su lenguaje y su confianza a través de juegos, o simplemente hablando con los niños. Todo ello, en lugar de primar el aprendizaje de la lectoescritura y los números, como se ven obligados a hacer muchos docentes, presionados por la necesidad de elevar el nivel educativo.

Ese afán puede llegar a convertirse en algo contraproducente. “Puede socavar la confianza de los niños y se corre el riesgo de dañar a largo plazo su aprendizaje”.

Finlandia, que siempre está en los primeros puestos del Informe Pisa de la OCDE, que mide las destrezas lectoras matemáticas y científicas de los chicos de 15 años, se centra en la educación social, física y ética hasta los cinco años, y a los seis dedican un año a la transición al colegio reglado de toda la vida.

Pero eso requiere un fuerte respaldo social. Y aquí en Catalunya y en España en general, por el contrario, “hay una presión terrible y enorme para adelantar la escuela en el sentido de las materias, de leer y escribir, pero adelantar el aprendizaje formal, lejos de reforzar su voluntad de aprendizaje, lo que hace es que se aburran sobremanera”.

Hay voces muy tajantes al respecto, que dicen que la lectoescritura no debe empezar antes de los seis años. Todos los aprendizajes que se fuercen van a estorbar en el futuro.

Incluso la idea, respaldada por muchas investigaciones, de que la escolarización temprana puede evitar el fracaso escolar se puede ir al garete si se les mete a los niños mucha presión.

Las clases de infantil están, en general, muy basadas en las fichas.

Las fichas son el equivalente infantil del libro de texto.

La educación infantil tiene que ser más flexible, menos regulada que la primaria y la secundaria, no debe existir sobre todo la presión, que es fruto de una presión social. Pero también es verdad que hay escuelas y profesores que ya lo hacen así, aunque son los menos.

Hay muchos niveles de flexibilidad, y la normativa y la organización de los centros lo permiten hasta cierto punto, y aunque existen esos profesionales que intentan hacer las cosas de otra manera, se trata de un porcentaje que no es “representativo de la mayoría y, en cualquier caso, la sociedad no lo aplaude”.

Está demostrado, incluso neurológicamente, que a esa edad lo más importante es fomentar el querer aprender.
Sin leer ni escribir hasta los seis años

Lo más importante es fomentar el querer aprender

Para empezar, parece que quienes hacen las normativas, introducen cada más contenido (más lectoescritura, más inglés, más tecnología). Y para continuar, la sociedad en general, y los padres en particular. Hay mucha fijación con el aprendizaje de la lectoescritura.

Los expertos se quejan sistemáticamente de esa presión social para mejorar el nivel educativo adelantando contenidos.

Los expertos aseguran que cuatro y cinco años es muy temprano para empezar a recibir una educación formal, estructurada en materias, y reclaman una enseñanza que les ayude a construir sus destrezas sociales, su lenguaje y su confianza a través de juegos, o simplemente hablando con los niños. Todo ello, en lugar de primar el aprendizaje de la lectoescritura y los números, como se ven obligados a hacer muchos docentes, presionados por la necesidad de elevar el nivel educativo.

Ese afán puede llegar a convertirse en algo contraproducente. “Puede socavar la confianza de los niños y se corre el riesgo de dañar a largo plazo su aprendizaje”.

Finlandia, que siempre está en los primeros puestos del Informe Pisa de la OCDE, que mide las destrezas lectoras matemáticas y científicas de los chicos de 15 años, se centra en la educación social, física y ética hasta los cinco años, y a los seis dedican un año a la transición al colegio reglado de toda la vida.

Pero eso requiere un fuerte respaldo social. Y aquí en Catalunya y en España en general, por el contrario, “hay una presión terrible y enorme para adelantar la escuela en el sentido de las materias, de leer y escribir, pero adelantar el aprendizaje formal, lejos de reforzar su voluntad de aprendizaje, lo que hace es que se aburran sobremanera”.

Hay voces muy tajantes al respecto, que dicen que la lectoescritura no debe empezar antes de los seis años. Todos los aprendizajes que se fuercen van a estorbar en el futuro.

Incluso la idea, respaldada por muchas investigaciones, de que la escolarización temprana puede evitar el fracaso escolar se puede ir al garete si se les mete a los niños mucha presión.

Las clases de infantil están, en general, muy basadas en las fichas.

Las fichas son el equivalente infantil del libro de texto.

La educación infantil tiene que ser más flexible, menos regulada que la primaria y la secundaria, no debe existir sobre todo la presión, que es fruto de una presión social. Pero también es verdad que hay escuelas y profesores que ya lo hacen así, aunque son los menos.

Hay muchos niveles de flexibilidad, y la normativa y la organización de los centros lo permiten hasta cierto punto, y aunque existen esos profesionales que intentan hacer las cosas de otra manera, se trata de un porcentaje que no es “representativo de la mayoría y, en cualquier caso, la sociedad no lo aplaude”.

Está demostrado, incluso neurológicamente, que a esa edad lo más importante es fomentar el querer aprender.


Sin leer ni escribir hasta los seis años

Lo más importante es fomentar el querer aprender

Para empezar, parece que quienes hacen las normativas, introducen cada más contenido (más lectoescritura, más inglés, más tecnología). Y para continuar, la sociedad en general, y los padres en particular. Hay mucha fijación con el aprendizaje de la lectoescritura.

Los expertos se quejan sistemáticamente de esa presión social para mejorar el nivel educativo adelantando contenidos.

Los expertos aseguran que cuatro y cinco años es muy temprano para empezar a recibir una educación formal, estructurada en materias, y reclaman una enseñanza que les ayude a construir sus destrezas sociales, su lenguaje y su confianza a través de juegos, o simplemente hablando con los niños. Todo ello, en lugar de primar el aprendizaje de la lectoescritura y los números, como se ven obligados a hacer muchos docentes, presionados por la necesidad de elevar el nivel educativo.

Ese afán puede llegar a convertirse en algo contraproducente. “Puede socavar la confianza de los niños y se corre el riesgo de dañar a largo plazo su aprendizaje”.

Finlandia, que siempre está en los primeros puestos del Informe Pisa de la OCDE, que mide las destrezas lectoras matemáticas y científicas de los chicos de 15 años, se centra en la educación social, física y ética hasta los cinco años, y a los seis dedican un año a la transición al colegio reglado de toda la vida.

Pero eso requiere un fuerte respaldo social. Y aquí en Catalunya y en España en general, por el contrario, “hay una presión terrible y enorme para adelantar la escuela en el sentido de las materias, de leer y escribir, pero adelantar el aprendizaje formal, lejos de reforzar su voluntad de aprendizaje, lo que hace es que se aburran sobremanera”.

Hay voces muy tajantes al respecto, que dicen que la lectoescritura no debe empezar antes de los seis años. Todos los aprendizajes que se fuercen van a estorbar en el futuro.

Incluso la idea, respaldada por muchas investigaciones, de que la escolarización temprana puede evitar el fracaso escolar se puede ir al garete si se les mete a los niños mucha presión.

Las clases de infantil están, en general, muy basadas en las fichas.

Las fichas son el equivalente infantil del libro de texto.

La educación infantil tiene que ser más flexible, menos regulada que la primaria y la secundaria, no debe existir sobre todo la presión, que es fruto de una presión social. Pero también es verdad que hay escuelas y profesores que ya lo hacen así, aunque son los menos.

Hay muchos niveles de flexibilidad, y la normativa y la organización de los centros lo permiten hasta cierto punto, y aunque existen esos profesionales que intentan hacer las cosas de otra manera, se trata de un porcentaje que no es “representativo de la mayoría y, en cualquier caso, la sociedad no lo aplaude”.

Está demostrado, incluso neurológicamente, que a esa edad lo más importante es fomentar el querer aprender.



Sin leer ni escribir hasta los seis años

Lo más importante es fomentar el querer aprender

Para empezar, parece que quienes hacen las normativas, introducen cada más contenido (más lectoescritura, más inglés, más tecnología). Y para continuar, la sociedad en general, y los padres en particular. Hay mucha fijación con el aprendizaje de la lectoescritura.

Los expertos se quejan sistemáticamente de esa presión social para mejorar el nivel educativo adelantando contenidos.

Los expertos aseguran que cuatro y cinco años es muy temprano para empezar a recibir una educación formal, estructurada en materias, y reclaman una enseñanza que les ayude a construir sus destrezas sociales, su lenguaje y su confianza a través de juegos, o simplemente hablando con los niños. Todo ello, en lugar de primar el aprendizaje de la lectoescritura y los números, como se ven obligados a hacer muchos docentes, presionados por la necesidad de elevar el nivel educativo.

Ese afán puede llegar a convertirse en algo contraproducente. “Puede socavar la confianza de los niños y se corre el riesgo de dañar a largo plazo su aprendizaje”.

Finlandia, que siempre está en los primeros puestos del Informe Pisa de la OCDE, que mide las destrezas lectoras matemáticas y científicas de los chicos de 15 años, se centra en la educación social, física y ética hasta los cinco años, y a los seis dedican un año a la transición al colegio reglado de toda la vida.

Pero eso requiere un fuerte respaldo social. Y aquí en Catalunya y en España en general, por el contrario, “hay una presión terrible y enorme para adelantar la escuela en el sentido de las materias, de leer y escribir, pero adelantar el aprendizaje formal, lejos de reforzar su voluntad de aprendizaje, lo que hace es que se aburran sobremanera”.

Hay voces muy tajantes al respecto, que dicen que la lectoescritura no debe empezar antes de los seis años. Todos los aprendizajes que se fuercen van a estorbar en el futuro.

Incluso la idea, respaldada por muchas investigaciones, de que la escolarización temprana puede evitar el fracaso escolar se puede ir al garete si se les mete a los niños mucha presión.

Las clases de infantil están, en general, muy basadas en las fichas.

Las fichas son el equivalente infantil del libro de texto.

La educación infantil tiene que ser más flexible, menos regulada que la primaria y la secundaria, no debe existir sobre todo la presión, que es fruto de una presión social. Pero también es verdad que hay escuelas y profesores que ya lo hacen así, aunque son los menos.

Hay muchos niveles de flexibilidad, y la normativa y la organización de los centros lo permiten hasta cierto punto, y aunque existen esos profesionales que intentan hacer las cosas de otra manera, se trata de un porcentaje que no es “representativo de la mayoría y, en cualquier caso, la sociedad no lo aplaude”.

Está demostrado, incluso neurológicamente, que a esa edad lo más importante es fomentar el querer aprender.

"Si quieres cambiar el mundo, por quién empiezas ¿Por ti o por los demás?
Creo que si empezamos por nosotr@s mism@s y hacemos las cosas que necesitamos hacer y llegamos a ser la mejor persona que podamos llegar a ser, tenemos más oportunidades de cambiar el mundo para bien"
ALEKSANDR SOLZHENITSYN
(novelista ruso)













1 comentario:

  1. No encuentro palabras para expresar lo gratificante que fue visitar este blog. Hermoso trabajo!

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